Se realiza con éxito la primera cirugía de obesidad sin incisiones y a través de la boca

En el hospital Quirón de Zaragoza ha realizado la primera intervención para combatir la obesidad conocida como manga gástrica. Esta operación se ha hecho por vía oral mediante endoscopia y sin ningún tipo de cortes ni incisiones.

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El jefe de la Unidad de Cirugía Laparoscópica Avanzada del Hospital Quirón de Zaragoza, Jorge Solano, ha realizado una intervención para el tratamiento de la obesidad que supone una evolución de la técnica, conocida como manga gástrica, que se lleva a cabo a través de la boca del paciente y sin ningún tipo de cortes ni incisiones.

La novedad, y lo que marca la diferencia, es que el procedimiento se realiza por vía oral mediante endoscopia. La nueva técnica ha permitido que el paciente intervenido, tras sólo unas horas de estancia en el hospital, ya se encuentre, sin ningún tipo de problema, en su casa. La operación se hace de forma ambulatoria, sin las molestias que conllevan las hospitalizaciones, aunque la intervención se realiza bajo anestesia general y en el quirófano, para mayor seguridad del paciente.

El sistema consiste en un dispositivo que permite realizar sutura en la pared del estómago y reducir la capacidad del mismo, lo que proporciona la aparición de sensación de saciedad con la ingesta de poca cantidad de alimentos.

Existen varios tratamientos endoscópicos contra la obesidad como el balón gástrico o el POSE. La diferencia de estas técnicas con el endo-sleeve es que el balón es temporal y debe retirarse pasados unos meses, con lo que gran número de pacientes pueden volver a engordar.

El doctor Jorge Solano llevó a cabo en 2010 la primera intervención metabólica para controlar la diabetes tipo 2. Desde entonces ya ha realizado más de 200 intervenciones de este tipo. Tras analizar todos esos casos, el 81,1% de las personas que se han sometido a “cirugía de diabetes” ha conseguido controlar la enfermedad y mejorar su calidad de vida, sin tomar ningún tipo de medicación, según los resultados.

Se gasta 100.000 dólares en cirugía estética para parecer una muñeca

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A pesar de que los médicos le han advertido que puede ser peligroso para su salud, esta mujer estadounidense tiene intención de seguir pasando por el quirófano hasta que logre la apariencia que desea.

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Katella Dash, una mujer estadounidense de 38 años, se ha llegado a gastar 100.000 dólares en operaciones de cirugía estética para parecerse a una muñeca.

Nació siendo un hombre pero a los 23 años pasó por primera vez por el quirófano para cambiarse de sexo. Desde entonces ha pasado hasta en siete ocasiones por el quirófano para hacerse varios aumentos de pecho, retocarse el mentón, los pómulos, los labios…

Dash ha asegurado para el diario ‘The Mirror’ que cree que está obsesionada con la cirugía plástica, pero que es “algo normal” para ella.

A pesar de los innumerables cambios físicos a los que se ha sometido ya, quiere seguir haciéndose operaciones. Los médicos se lo desaconsejan y sus amigos están bastante preocupados por su salud y creen que no es consciente de los riesgos que conlleva.

Pero Katella Dash dice que quiere lograr una apariencia extremadamente femenina. Por el momento quiere volver a aumentarse el pecho, lo que los médicos consideran muy peligrosos. Según ha explicado un cirujano plástico, “unos implantes más grandes pueden perjudicar a su espalda y a su cuello por el peso”.

Katella no es la única que hace este tipo de cosas. Hace unas semanas conocimos el caso de Blondie Benett, que hasta el momento se ha gastado 25.000 dólares en operaciones de estética.

 

El ombligo ideal

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“Los ombligos atractivos son pequeños, están orientados verticalmente o tienen forma de T y cuentan con una capucha o una aleta superior”, así lo asegura el Dr. Charles L. Puckett experto en umbilicoplastia y líder de estudios al respecto, en la de la Universidad de Missouri, quien en una entrevista para ‘The New York Times’ habla de los detalles de una investigación enfocada en la búsqueda del ombligo ideal de la mujer, en términos de cirugía plástica.

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¿Qué puedes esperar de una umbilicoplastia?

Quienes buscan someterse a este procedimiento, por lo general, son personas que por el aumento de peso o por un embarazo han experimentado cambios en su figura corporal y con la umbilicoplastia buscan tener un ombligo con un aspecto más juvenil e incluso más sexy.

Los ombligos protuberantes (outtie) y los ombligos que ni siquiera muestran rastro de su existencia (innie) pueden corregirse con la umbilicoplastia, así como aquellos ombligos que desde el nacimiento del paciente tienen formas distorsionadas.

El cirujano plástico que realiza este procedimiento, se ocupa entonces de remodelar el ombligo, haciendo que este sea vertical o en forma de T, con un pequeño pliegue de piel que para muchas personas suele ser muy atractivo.
Detalles de la cirugía de ombligo

La umbilicoplastia, por lo general, requiere solamente de anestesia local, en caso de que se realice como un procedimiento independiente, que puede durar entre 30 y 90 minutos.

Esta cirugía no deja al descubierto la cicatriz y los efectos secundarios son mínimos; poca o ninguna hinchazón, moretones o molestias, y los resultados son visibles inmediatamente.

El paciente puede retomar sus actividades diarias al día siguiente tras la cirugía, sin que sea necesario un tiempo prolongado de incapacidad.

El resultado de esta intervención quirúrgica será permanente, a menos de que haya luego un embarazo o aumento de peso significativo tras la operación.

Así que si estás pensando en someterte a una cirugía plástica de ombligo, consulta nuestro directorio de cirujanos plásticos certificados y encuentra el profesional ideal para tu procedimiento de umbilicoplastia.

Los buenos hábitos alimentarios y conductuales, piedra angular para la prevención de enfermedades crónicas

El Doctor José María Ordovás, Director del laboratorio de Nutrición y Genómica del USDA-Human Nutrition Research Center on Aging de la Universidad de Tufts, EE.UU, realizó la conferencia La Genómica nutricional: ¿Un vaso medio lleno o medio vacío?

Unos buenos hábitos alimentarios y conductuales son considerados como la piedra angular para la prevención de las enfermedades crónicas. Sin embargo, la definición de la dieta más apropiada para conseguir tal objetivo ha sido y esobjeto de debate.

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Por décadas, la dieta más recomendada ha sido la baja en grasa; sin embargo, la evidencia científica, cada vez más sólida, ha ido demostrando la idoneidad de otras alternativas en las cuales se considera más importante el tipo de grasa consumida que el porcentaje total en la dieta.

A este respecto, el estudio PREDIMED ha venido a consolidar la noción de que los beneficios de una dieta mediterránea, sustentada sobre una base de aceite de oliva extra virgen y frutos secos, resulta en una prevención cardiovascular más eficaz que dietas en las que se restringe el consumo generalizado de grasas.

No obstante, es bien conocido que existe una tremenda variabilidad en las respuestas inter-individuales a las intervenciones nutricionales. Por lo tanto, los beneficios asociados a cualquier dieta variarán de un individuo a otro. Es por esta razón que debemos ir más allá de las recomendaciones generalizadas e indagar en las bases moleculares y genéticas que definen esa variabilidad inter-individual mediante la nutrigenómica y la nutrigenética.

La existencia de interacciones gen-dieta ha sido demostrada en relación a varios factores de riesgo cardiovascular, tales como los niveles plasmáticos de lipoproteínas, el índice de masa corporal y, de manera más inclusiva, el riesgo del síndrome metabólico. Sin embargo, los estudios llevados a cabo hasta ahora han sido, por lo general, limitados en términos de poder estadístico, reproducibilidad y utilidad clínica.

Esto ha llevado a ver el vaso de la nutrición personalizada como medio vacío. Más recientemente la adopción de nuevos paradigmas de investigación, entre los que se destacan la creación de grandes consorcios que proporcionan suficiente poder estadístico y validación de los resultados, nos está llevando a construir sobre cimientos mucho más sólidos el conocimiento nutrigenético y por lo tanto, pensar en un vaso medio lleno. A este futuro esperanzador se unen los resultados más recientes del PREDIMED mediante los cuales se está demostrando que la genética contribuye no sólo a predecir la relación entre la dieta y los factores de riesgo, sino que nos puede llevar a predecir la eficacia individual de ciertas dietas sobre la prevención de la enfermedad en sí misma.

Por lo tanto, mientras que hemos de admitir que estamos todavía en los estadios iniciales de la aplicación de la nutrigenética, el progreso más reciente abre las puertas a la posibilidad de que su conocimiento se irá incorporando a la práctica clínica y a las recomendaciones nutricionales en un futuro cercano.

Las fresas no son sólo una deliciosa fruta

Las fresas no son sólo una deliciosa fruta, sino también un alimento cargado de numerosos beneficios para la salud.

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Además de su poder como antioxidante, son conocidas sus capacidades antiinflamatorias y potenciadoras de la salud en general.

A continuación te contamos 10 beneficios de comer fresas que seguro que te convencerán.

1. Las fresas son bajas en calorías.

Una taza de fresas tiene unas 43 calorías. Además, contienen fibra, que ayuda a regular los procesos digestivos y a reducir la sensación de hambre.

2. Están cargadas de antioxidantes.

Las fresas contienen fenoles, un compuesto químico. La antocianina es un tipo de fenol muy abundante en las fresas y que le proporciona su característico color. Es conocido también por sus poderosas cualidades como antioxidante natural que mantiene la salud de las células.

3. Son un antiinflamatorio natural.

Los fenoles ayudan también a luchar contra los procesos inflamatorios del organismo inhibiendo la producción de la enzima ciclooxigenasa, del mismo modo que lo hacen compuestos como la aspirina o el ibuprofeno.

4. Son una fuente rica en vitaminas.

Las fresas son una fuente de vitaminas del grupo B, tales como vitamina B6, la niacina, la riboflavina, el ácido pantoténico y el ácido fólico. También poseen una considerable cantidad de vitamina C.

5. Tienen manganeso.

El manganeso es un mineral que actúa como un potente antioxidante y antiinflamatorio natural. Una taza de fresas contiene 21 gramos de manganeso.

6. Contribuyen a la salud ósea.

Las fresas tienen un alto contenido en magnesio, potasio y vitamina K, que ayudan a potenciar la salud de los huesos.

7. Potencian la salud ocular.

Algunos estudios han señalado que las fresas mejoran la salud de los ojos al disminuir el riesgo de degeneración macular.

8. Tienen un efecto antienvejecimiento.

El ácido elágico presente en las fresas mejora la elasticidad de la piel y retrasa la aparición de los signos del envejecimiento, como las arrugas y la flaccidez, al tiempo que la biotina contribuye a mantener un cabello y unas uñas sanas.

9. Son una importante fuente de vitamina C.

Una taza de fresas contiene el 136% de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, lo que las convierte en un poderoso antioxidante que potencia el sistema inmunitario.

10. Ayudan a perder peso.

Por su bajo contenido calórico y su alto contenido en nitrato, las fresas son un buen aliado para las dietas de pérdida de peso. Ayudan a reducir el apetito, favorecen la circulación sanguínea y, además, ¡son deliciosas!

 

Mascarilla a base de fresas para combatir arrugas

Muchas mujeres dicen que no se cuidan la piel, porque no tienen dinero para comprar cremas y tratamientos.

Para cerrar la semana, aprenda a prepararse una mascarilla para combatir arrugas, y para tener una piel sana, a base de fresa.

Necesita dos ingredientes, unas siete fresas maduras, y una clara de huevo. Lo primero es aplastar bien las fresas para obtener una masa.

Cuando están bien machacadas las fresas, agrégueles la clara de huevo. Y revuelva bien toda la mezcla.

Esta mascarilla se aplica mejor con un algodón. Póngalo sobre el rostro con movimientos suaves y circulares.

El algodón ayuda a evitar irritaciones. Deje actuar los ingredientes por 15 minutos, y retire con agua.

Si tiene la piel muy delicada, o es muy alérgica, no utilice esta mascarilla.

 

Mascarilla exfoliante de fresas

Mascarilla exfoliante con fresas. Crea de forma fácil una mascarilla exfoliante casera con fresas, miel y yogur. Sigue nuestros consejos para recuperar tu piel.

Si tienes la piel grasa o con puntos negros, granitos e impurezas te irá genial una mascarilla facial de fresas ya que su ácido cítrico tiene efecto desinfectante y astringente. No desaproveches las fresas maduras y utilízalas para elaborar un producto casero humectante y exfoliante cargado de vitaminas para iluminar tu piel. Prueba estas combinaciones naturales.

Mascarillas exfoliantes faciales con fresas

  • Fresas + miel. Sólo necesitas unas 8 fresas maduras y 3 cucharadas de miel. Tritura la fruta con un tenedor y mezcla bien con la miel hasta obtener una pasta homogénea.
  • Fresas + yogur y avena. Mezcla 3 fresas maduras trituradas con una cucharada de yogur natural y dos de avena.
  • Fresas + yogur y plátano. Mezcla 1 cucharada de yogur, 1 cucharada de pulpa de fresas y 1 cucharada de puré de plátano.

Aplica la mascarilla de fresas sobre la piel limpia del rostro, evitando el contorno de los ojos, y deja actuar durante unos 15 minutos. Después aclara con agua fría y aplica tu hidratante habitual. Al ser una mascarilla natural no agresiva puedes aplicarla dos veces por semana para intensificar su efecto.

Mascarilla de fresas para un cabello fino

Las mujeres que tienen el pelo muy fino tienen un problema a la hora de aplicarse las mascarillas, muchas de ellas les dejan el pelo apelmazado y se engrasa con más facilidad. Esta mascarilla de fresas es ideal para el cabello fino, seco y aportará a tu pelo un brillo extra.

Solo necesitas 100 grs. de fresas muy maduras (ahora están mucho más baratas), 2 cucharaditas de miel y 4 de aceite de oliva virgen (si tienes de almendras mejor). Lo mezclas todo con una batidora y te lo aplicas igual que una mascarilla normal.

Las fresas contienen fosfolípidos, ceramidas y esteroles con fuertes poderes rehidratantes. Notarás en poco tiempo cómo tu pelo dejar de ser tan fino y seco en las puntas. Le aportarás una energía extra que nunca viene mal para tener un pelo espectacular.

 

 

El estrés en el trabajo genera problemas de salud en la vejez

El estrés laboral continuo tiene una importante relación con los problemas de salud y con las largas estancias hospitalarias que se pueden padecer en la vejez, según ha concluido un estudio realizado en Finlandia.

Esta investigación, centrada en los datos de 5.000 trabajadores finlandeses del sector público entre 44 y 58 años y publicada en la revista Age and Ageing, ha revelado las consecuencias que ha tenido el estrés laboral en estas personas -tanto en la parcela física como en la mental- después de que fuesen encuestadas previamente en 1981 sobre el nivel de estrés que padecían en sus puestos de trabajo en aquel año.

El estrés mental laboral puede venir por un cumplimiento de objetivos muy exigente, por las altas demandas y por el poco control que una persona puede tener sobre su trabajo. Por su parte, el estrés físico incluye factores como sudor, falta de aliento y distensión muscular, apunta el estudio.

estres en el trabajo

En este sentido, la directora de la investigación y gerontóloga de la Universidad de Jyväskylä en Finlandia, Mikaela von Bonsdorff, ha asegurado que un exceso de estrés puede ser peligroso para las personas. “El estrés en el trabajo es algo que se percibe individualmente, con lo que las personas que trabajan en algo similar pueden proporcionar distintos tipos de estrés laboral. Las sensaciones ocasionales de este tipo de estrés no son necesariamente algo negativo, pero el estrés continuo sí ha sido identificado como un peligro para la salud“, ha indicado.

A más estrés, más días en el hospital

El estudio señala que cuanto más estrés haya en la mitad de la vida de las personas, el número de días de permanencia en el hospital en caso de ser ingresado tiende a incrementar. La investigación también destaca que tanto para hombres como para mujeres, la estancia hospitalaria se incrementa en función del nivel de estrés físico de la persona, pero no sucede lo mismo con el estrés mental, donde esta relación sólo está clara en los hombres.

Además, las personas con un estrés laboral bajo pasan de media ocho días al año en el hospital, comparado con los 13 días que pasan las personas que sufren un estrés laboral alto, recoge el estudio.

“Lo interesante fue que estas relaciones eran claras cuando nos fijamos en la atención hospitalaria que tuvo lugar después de que los individuos habían cumplido 65 años, lo que indica que estas relaciones eran evidentes cuando la persona estaba en una edad avanzada, y no que la relación se debiera a la atención hospitalaria que tenía lugar inmediatamente después de la evaluación inicial de la tensión laboral”, ha afirmado von Bonsdorff.

‘Dile NO al Obestrés’

En muchas ocasiones, al estrés se une otro problema: la obesidad. Tres de cada diez personas con obesidad tienen problemas relacionados con el estrés y cuatro de cada diez ciudadanos modifica su patrón alimentario cuando lo sufre, mediante el aumento de la ingesta de alimentos con alto contenido calórico y de grasas.

Por ello y con motivo de la celebración mañana del Día Nacional de las Personas Obesas, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) han lanzado la campaña “Dile NO al Obestrés”.

Según el doctor Javier Salvador, presidente de la SEEN, el “estrés constituye, por sí mismo, un factor de riesgo adicional para el desarrollo de ciertas enfermedades, como las cardiovasculares”.

Para la doctora Susana Monereo, secretaria general de SEEDO, “la población no está suficientemente concienciada y, por lo tanto, seguimos comiendo mal”.

En este contexto, desde las sociedades científicas abogan por insistir en educar y animar a la gente a cambiar sus hábitos de vida de forma progresiva.

Comer deprisa fuera de casa, no hacerlo alrededor de la mesa con toda la familia, comer mientras se ve la televisión o delante del ordenador son factores que está demostrado científicamente que determinan que haya más obesidad.

El doctor Albert Lecube, coordinador del Grupo de Obesidad de la SEEN, advierte de que el estrés tiene influencia en la elección de los alimentos y en el tamaño de las raciones, ya que las aumenta.

Se asocia con un aumento de la adiposidad central, un efecto que se produce en mayor medida en los hombres que en las mujeres.

El estrés, además, favorece la ingesta de alimentos que podrían denominarse de “recompensa”, aquellos más placenteros para el paladar, generalmente más ricos en grasas o más dulces, cuya ingesta favorece la aparición temporal de un estado de felicidad.

Parece ser que aquellas personas que tienen un peso por encima de lo normal o con sobrepeso u obesidad leve antes de sufrir el estímulo estresante están más inclinados a responder incrementando la ingesta y su peso.

La exposición al estrés a lo largo de distintos periodos de la vida, como por ejemplo en la infancia o la adolescencia, influirá sobre el peso en la edad adulta y puede ser crucial para el desarrollo futuro de obesidad, advierten los expertos.

Rojas: “Las dos medicinas que más crecen son la psiquiatría y la cirugía estética”

“Las dos medicinas que más han crecido en los últimos años de Occidente son la psiquiatría y la cirugía estética”, dijo ayer en el Club FARO el psiquiatra Enrique Rojas, en una charla que, bajo el título “Vive tu vida y aprende a quererte” le presentó Domingo Bello Janeiro, catedrático de Derecho Civil en la Universidad de A Coruña. “Vivimos tiempos de extravío. Veo mucha gente perdida en lo fundamental, desorientada entre tanto bombardeo informativo, flotando sin saber bien hacia dónde dirigirse ante tanto cambio vertiginoso”, añadió Rojas ante un auditorio que llenaba hasta el último rincón del auditorio vigués del Areal.

El láser contra el bisturí

El catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica, cuyo último libro es Vive tu vida (Temas de Hoy) pasó de inmediato a desmenuzar cada una de las distintas etapas de la vida -infancia, pubertad, adolescencia, primera juventud, madurez y tercera edad- dando unas pinceladas sobre lo más interesante que las caracteriza. Suya fue la frase, en mitad de la charla: “La primera epidemia mundial de los países desarrollados es la ruptura conyugal”.

“La infancia -comenzó- es un periodo decisivo donde se lleva la palma la relación madre-hijo. El niño va descubriendo la vida de forma gradual y progresiva. La primera exploración que hace el niño es a través de la boca: ésta se convierte en el primer elemento para contactar con la realidad. Las mucosas bucales van a ser la primeras en explorar la realidad que está fuera de él. Con seis, siete u ocho meses el niño ya gatea y enseguida empieza a andar. Son los primeros atisbos de libertad. Cuando el niño tiene año y medio maneja 40, 50 o 60 palabras, con tres años 1.000 palabras. En ese espacio de tiempo se ha producido un aumento exponencial del lenguaje. Nombrar las cosas es apoderarse de ellas”.

Entre los seis, siete u ocho años va entrando, según Rojas, una etapa personalista, de la comprensión analítica y el pensamiento conceptual. Insisto en que casi todo está en la infancia. Esto quiere decir que si un niño ha crecido en un ambiente afectivo y educativo adecuado, va a salir de ella fortalecido. Viene la edad de las preguntas (¿eso qué es?, ¿para qué sirve?)”.

Pasó de puntillas el psiquiatra por esas edad escolar entre los seis a diez o doce años, “de importantes cambios físicos y psicológicos”, para entrar en la pubertad, entre los 10 y 14 las chicas y los 12 y 17 los chicos, y en ella señaló tres grandes “acantilados”: la vida afectiva, la inteligencia y la voluntad. “Para mí -señaló- en la educación del adolescente la pieza clave es la voluntad. Uno de los indicadores más claros de salud mental es tener una voluntad rocosa. La voluntad es la joya de la corona de la ingeniería de la conducta y quien la tiene, tiene un tesoro”.

Como es en esa etapa donde surge el descubrimiento de la intimidad sexual, Rojas distinguió dos modalidades de sexualidad, el sexo sin amor y el sexo con amor comprometido. “La primera es una relación anónima con el cuerpo del otro como objeto; la segunda, que es más íntegra, entremezcla lo físico, lo psicológico, lo espiritual y las historias personales. Las relaciones sin amor son pura genitalidad pero con amor son una gran sinfonía”.

Habló después de la adolescencia y del enamoramiento para pasar a la primera juventud, en que se ponen de pie las cuatro piezas de la maduración: física, psicológica, social y cultural.. “Aparecen la personalidad -dice Rojas- , el sello de cada uno, y el proyecto de vida. La personalidad es un tercio adquirida (carácter), otro tercio heredada (temperamento) y el resto biográfica… La madurez social significa la capacidad para tener un buen nivel de contacto interpersonal: adquirir habilidades sociales, tener recursos para la comunicación, conocer las reglas del juego social, evitar el miedo al qué dirán… En cuanto al proyecto de vida, va incluyendo los cuatro grandes argumentos de la vida, abriéndose paso entre masas de pensamientos: amor, trabajo, cultura y amistad. Lo que más frena a una persona, aparte de ansiedad o depresiones, a disfrutar de su vida es no haber sabido diseñar un proyecto vital.

El café potencia la memoria

Doscientos miligramos de cafeína, aproximadamente la que contiene un café, tomados después de ver una serie de imágenes ayuda a recordarlas mejor y con más detalle al día siguiente. Lo que sugiere que en lugar de tomar café antes de afrontar un trabajo importante para estar despiertos, tal vez sería mejor tomarlo inmediatamente después, para sacar el mejor partido posible a la memoria. Esa es la conclusión de un estudio llevado a cabo en la Universidad Johns Hopkins publicado en la revista Nature Neuroscience.

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Hasta ahora se atribuía a la cafeína un efecto potenciador sobre la actividad cognitiva, pero su capacidad para mejorar la memoria y hacerla inmune al olvido no se había examinado en detalle”, señala el psicólogo y neurocientífico Michael Yassa, que lidera esta investigación que prueba que la cafeína puede potenciar la memoria hasta 24 horas después de haberla consumido. “Es la primera vez que se observa este efecto de la cafeína para reducir el olvido un día después de haberla ingerido”, destaca Yassa.

Los efectos de la cafeína sobre la memoria a largo plazo no se habían estudiado en detalle y los pocos estudios realizados concluían que este estimulante no tenía efectos destacables sobre el recuerdo. Sin embargo, este estudio ha utilizado una forma nueva de abordar esta escurridiza cuestión y sus resultados no parecen dejar lugar a dudas, como atestigua el hecho de que se haya hecho un hueco en la prestigiosa revista Nature Neuroscience. Una de las diferencias respecto a los trabajos anteriores es que los participantes tomaron cafeína sólo después de haber visto e intentado memorizar una serie de imágenes.

Resultados contradictorios

Casi todos los estudios previos administraban la cafeína antes de la sesión de trabajo, por eso, no estaba claro si el efecto potenciador sobre la cognición de la cafeína se debe a que actúa sobre la atención, la vigilancia u otros factores. Administrando la cafeína después de la prueba de memoria descartamos esos efectos y podemos estar seguros de que actúa sobre la capacidad de recordar”, destaca Yassa.

Lo único claro hasta ahora era que la cafeína nos mantiene más despiertos porque neutraliza una molécula del cerebro, la adenosina, que se va acumulando a lo largo del día y que induce el sueño. Y sobre esta molécula, especulan los investigadores, podría también actuar la cafeína para mejorar la memoria. La adenosina, a medida que se acumula durante la jornada, disminuye la actividad de la noradrenalina, que a su vez está implicada precisamente en la consolidación de la memoria a largo plazo.

Para concluir que la cafeína potencia la memoria a largo plazo, los investigadores diseñaron un ensayo doble ciego en el que participaron más de 150 voluntarios que no tomaban habitualmente ese estimulante. Primero les mostraron una serie de imágenes de objetos: un pato de goma, un trébol, una silla, o una estrella de mar, entre otras.

Cinco minutos después de ver estas imágenes, algunos de ellos recibieron una tableta de 200 miligramos de cafeína, lo que equivale a la dosis media que consume habitualmente un adulto en Estados Unidos. Al resto de los participantes les dieron un placebo. Al ser un ensayo doble ciego, ni los investigadores ni los participantes sabían qué sustancia había recibido cada uno de los dos grupos (placebo/cafeina).

Se tomaron muestras de la saliva de los voluntarios para medir su nivel de cafeína antes de empezar el ensayo, una y tres horas después y al día siguiente (24horas). En el segundo día del experimento, es decir a las 24 horas de haber visto las imágenes, a los voluntarios se las volvieron a enseñar junto con otras nuevas.

Pero en las antiguas había una pequeña trampa, algunas de ellas no eran exactamente iguales a las del día anterior, sino que habían sido modificadas con un detalle nuevo no muy fácil de advertir. Por ejemplo, el pato de goma tenía una raya que no estaba presente en la imagen del día anterior. Algo parecido al juego de las diferencias. Los voluntarios tuvieron que decidir si la foto que veían era nueva, vista el día anterior o parecida pero no exactamente igual.

Mejor con cafeína

La mayoría de las personas fueron capaces de decir si habían visto antes la imagen o no. Pero los voluntarios que habían tomado cafeína detectaron enseguida las diferencias sutiles, a diferencia de los del grupo placebo que confundía con facilidad las imágenes modificadas con las antiguas. La capacidad del cerebro para reconocer estas sutiles diferencias se denomina “patrón de separación”.

Esta habilidad es crucial, por ejemplo, para distinguir dos escenas muy parecidas, por ejemplo, recordar cada día dónde hemos dejado el coche en el estacionamiento del trabajo. La imagen general sería la misma (el parking) y lo que varía es dónde aparcamos el coche. Esta capacidad para recordar dónde hemos estacionado cada día dentro del mismo parking empieza a fallar de forma grave en el deterioro cognitivo asociado a patologías como el alzhéimer.

“Si hubiéramos utilizado una prueba estándar de memoria, en la que no hubiéramos recurrido a esos pequeños trucos en las imágenes, no hubiéramos encontrado ningún efecto de la cafeína sobre la memoria”, explica Yassa. Con esa pequeña trampa el cerebro tiene mayor dificultad para distinguir entre las imágenes previamente vistas y ha permitido a los investigadores afirmar que es precisamente ese proceso de la memoria que permite discriminar esos detalles finos, denominado patrón de separación, el que potencia la cafeína.

Es posible que lo logre aumentando indirectamente los niveles de noradrenalina, que este equipo de investigación había relacionado previamente precisamente con los “patrones de separación” que permiten distinguir entre dos imágenes muy parecidas.

La dosis justa

La siguiente etapa será entender los mecanismos por los que esta sustancia estimulante contenida en el café, el té y en menor medida en el chocolate, logra potenciar la memoria. “Sabemos que la cafeína se asocia con un envejecimiento sano y podría tener también algún efecto protector frente al declive cognitivo asociado a patologías como el alzhéimer. Es una cuestión importante para estudiar en el futuro”, asegura Yassa.

Por cierto, si alguien tiene la tentación de probar qué ocurre si supera con mucho esta dosis de 200 miligramos, conviene saber que este efecto de la cafeína sobre la memoria tiene forma de gráfica en “U invertida”. Esto significa que hay un máximo de consumo de cafeína a partir del cual no solo no hay mejoría sino que se produce un empeoramiento en la capacidad para recordar. No hay que olvidar tampoco que un exceso de este estimulante produce síntomas parecidos a los de un ataque de ansiedad, lo que conlleva una disminución del rendimiento cognitivo.

¿Cuanta cafeína hay en un café?

Según la Organización de Consumidores (OCU), en 100 mililitros de café preparado en casa hay 180 miligramos de cafeína. Si es instantáneo esta cantidad disminuye a 131 miligramos. En una infusión de té de 125 mililitros hay 24 miligramos de cafeína. En los refrescos también está presente esta sustancia estimulante. Una lata de cola o de té (330 ml) contiene unos 25 miligramos. Y los 200 ml de una bebida energética aportan 84 miligramos de cafeína.

Las células de la piel tienen la clave para reducir el impacto del envejecimiento

Científicos del ‘Kings College London’, en Reino Unido, han identificado las propiedades únicas de dos tipos diferentes de células en la piel, conocidas como fibroblastos, que son necesarias para el crecimiento del cabello y la reparación de heridas de la piel. La investigación, publicada en ‘Nature’, podría allanar el camino para tratamientos destinados a la reparación de la piel lesionada y reducir el impacto del envejecimiento en la función de la piel.

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Los fibroblastos son un tipo de célula que se encuentra en el tejido conectivo de los órganos del cuerpo, donde se producen las proteínas como el colágeno. Se cree de forma generalizada que todos los fibroblastos son el mismo tipo de células, pero este estudio realizado en ratones indica que hay al menos dos tipos distintos de fibroblastos en la piel: los de la capa superior del tejido conectivo, requeridos para la formación de los folículos pilosos, y los de la capa inferior, que son responsables de la fabricación de la mayoría de las fibras de colágeno de la piel y para iniciar la reparación de la piel dañada.

La investigación encontró que la cantidad de estos fibroblastos se puede aumentar por las señales de la epidermis suprayacente y que un incremento en los fibroblastos en la capa superior de la piel resulta en la formación de folículos pilosos durante la cicatrización de heridas, lo que podría a conducir a mejores tratamientos para reducir las cicatrices.

La profesora Fiona Watt, autora principal y directora del Centro de Células Madre y Medicina Regenerativa del ‘Kings College London’, explica: “Los cambios en el grosor y la composición de la piel a medida que envejecemos hacen que la piel vieja sea más propenso a las lesiones y tarda más tiempo en sanar. Es posible que esto refleja una pérdida de fibroblastos dérmicos superiores y, por lo tanto, puede ser posible restaurar la elasticidad de la piel mediante la búsqueda de formas de estimular el crecimiento de estas células. Este enfoque también puede estimular el crecimiento del cabello y reducir las cicatrices”.

No obstante, los investigadores subrayan que se requieren ensayos clínicos para examinar la eficacia de la inyección de diferentes tipos de fibroblastos en la piel de los seres humanos.

“Estos resultados son un paso importante en nuestra comprensión de cómo se repara la piel después de una lesión y cómo ese proceso se vuelve menos eficiente a medida que envejecemos. Los conocimientos obtenidos de este trabajo tendrán amplias implicaciones de largo alcance en el ámbito de la regeneración de los tejidos y tienen el potencial de transformar las vidas de los pacientes que han sufrido quemaduras graves y traumas”, concluye el director del Programa de Medicina Regenerativa en el Centro de Medicina Regenerativa, Pablo Colville-Nash.

El ‘lifting’ crece un 20% en España en quince años

El ‘lifting’ ha crecido un 20 por ciento en España en quince años y es la técnica “más eficaz” para el rejuvenecimiento facial, según se ha puesto de manifiesto en el Congreso Nacional de Cirugía Estética para Residentes de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

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En concreto, tal y como ha explicado el director de la jornada, Francisco Gómez Bravo, los ‘lifting’ han evolucionado hacia la imperceptibilidad de las cicatrices y el logro de un aspecto “natural”, pasando de tensar sólo la piel a tensar, también, el sistema “profundo” de los músculos.

No obstante, las tendencias actuales apuntan a la combinación del ‘lifting’ facial con el cervical, de forma que el cuello se interviene también quirúrgicamente mediante bisturí y suturas y no “exclusivamente mediante liposucción”, como era frecuente hasta fechas recientes.

“Se ha observado que el envejecimiento facial es centrífugo, es decir, hacia los alrededores de la cara, lo cual se asocia a un aumento de peso relacionado, a su vez, con la edad. Por ello, zonas como el reborde mandibular, la papada y el cuello pierden rectitud, caen y son cada vez más tratadas en este tipo de intervenciones”, ha explicado Gómez Bravo.

Generalmente, la grasa procede de otras zonas del cuerpo donde suele haber exceso, como el abdomen, los flancos o la cara lateral de los muslos. De esta forma, se somete a un proceso de centrifugado y lavado para purificarla al máximo y, además de volumen, aporta un efecto regenerador de la piel, ya que el tejido adiposo contiene hasta un 10 por ciento de células madre que, como las de la médula ósea, tienen la propiedad de transformarse en otras células por contigüidad.

Así, la intervención de ‘lifting’ más completa es la que, a la corrección de la flacidez mediante el reposicionamiento quirúrgico de los tejidos y la potenciación del volumen mediante la infiltración de grasa, se le añade técnicas coadyuvantes de ‘resurfacing’ cutáneo, como el láser o la dermoabrasión, obteniendo el resultado más natural.

Por otra parte, durante el Congreso los expertos han advertido sobre la “sobreutilización” de técnicas de rejuvenecimiento mínimamente invasivas como el bótox y rellenos por parte de profesionales que, al carecer de dicha titulación, “no pueden ofrecer” a sus pacientes la alternativa quirúrgica y a menudo “más eficaz” del ‘lifting’.

“El bótox es útil para la corrección de arrugas o líneas de expresión pero, por consistir en la paralización de los músculos del gesto y por las diferentes características de los diversos músculos del rostro, conviene hacer uso de él únicamente en la mitad superior de la cara. No puede sustituir al ‘lifting’ cuando los problemas son de flacidez, sobre todo en el cuello y el reborde mandibular”, ha señalado el presidente de la SECPRE, Miguel Chamosa.

Por ello, ha pedido a los pacientes que se aseguren de que los profesionales que les realizan intervenciones de estética cérvico-facial tengan la titulación de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, con su pertinente periodo de residencia de cinco años, ya que “sólo ellos” pueden poner a su disposición todo el arsenal terapéutico existente y mínimamente invasivo.

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